octubre 04, 2009

La mujer del salón

Finalmente, hace alrededor de un mes, encontré un salón de dominicanas, aquí en Montreal y la verdad es que casi lloro de la alegría, porque dije “finalmente, alguien que me va a entender el cabello”. Todo muy bien, hasta que una de las mujeres que trabaja en el salón, me pregunta, cuando ve a mi esposo salir, “oye, y ese fue el tipo que te trajo”. O sea. Y ella? La otra señora que estaba conmigo, se dió cuenta de que el comentario no me hizo la mas mínima gracia, y dijo “no sé por qué la gente piensa que uno viene aquí nada más por eso”. “Por eso” significa, casarse con un extranjero para salir del país. Y ella tiene toda la razón. Aunque es cierto que mucha gente lo hace por esas razones, no sólo pasa en nuestra isla: también lo hacen al otro lado del mundo. Lo que me duele es que somos nosotras/os mismos quienes, con comentarios así, vamos dañando la reputación de la mujer dominicana. Y ya es bien difícil tener que lidiar con el hecho de ser inmigrante para tener que escuchar gente que aún piense así. Además, no todas salimos de nuestro país bajo esas condiciones.
Vamos a darnos un poco más de crédito.

agosto 26, 2009

de vuelta a casa...

Hace un par de semanas, salí a buscar un atardecer, y lo encontré! Dije "hoy pruebo la cámara con los colores que más me gustan" y así fue: amarillos, azules y violetas, con un poquito de negro por aquí y por allá. Bellísimo. Ah, es que me compré una cámara profesional, y ahora quiero ver qué tanto puedo decir a través de fotos...

Y es que me encuentro en una etapa de mi vida, a la que yo llamo "reencuentro con raíces bohemias, musicales y visuales", que hasta el estilo me ha cambiado. Ahora ando con rizos y con un “pajon” que parezco un león. La verdad es que me hace sentir libre y no sé si será porque no tengo químicos en la cabeza, las ideas fluyen como agua en manantial! Quizá sólo es pura coincidencia! Pero así me siento.

Lo del reencuentro, no es más que un deseo incontrolable de escribir, de tomar fotos, y de escuchar música. Simplemente eso. Es más, les confieso un secreto, que ya no es secreto: tengo la primera página de lo que yo llamo "mi libro". Un proyecto que sé que me va a tomar años en finalizar, pero que eventualmente, será. Y siendo lo más sincera posible, es difícil. Nadie dijo que escribir era fácil. Primero porque las ideas a veces no hay forma de que salgan, no hay! Segundo, hay que saber mucho de gramática, sinónimos y antónimos, y tener una ortografía impecable. Tercero, un día siento que todo es posible, dos semanas después, no siento absolutamente nada y alguien me dijo que "esos son los síntomas de un artista", y me gustó tanto escuchar eso!

El problema conmigo, y quizá con muchísima gente, es la falta de confianza y motivación. Algunos de nosotros necesitamos escuchar algunas palabras de aliento, para poder continuar. O que se yo, un empujoncito, o algo que te haga sentir que estás haciendo algo inspirador.

Pero todos sabemos que la realidad es otra, y uno mismo es que se tiene que “empujar”. Y yo estoy en eso. Otra vez. ;)

marzo 08, 2009

Conversaciones con la almohada

Después de un trago de vino, siempre miro la copa. Me gusta mirar como cae de vuelta al fondo, y pensar que tiene vida propia. Yo y mis escritos. Los que nunca terminan, y que me los bebo como me bebo el vino.
Pensando en que mi vida es pura pasión. Mi vida es simplemente yo... en pedacitos. Pedacitos que no se pueden juntar, porque sino, esa no sería yo. Si alguien sabe dónde venden el remedio que cura locuras, que me avise, porque yo lo que estoy es loca. Es quizá la tercera vez que lo dejo por escrito. Para que quede claro, y [que] no hayan sorpresas.

Porque mi boca quiere decir un millon de palabras, sin embargo,solo atina a suspirar, y a quejarse con el fuerte sonido de un respiro. Por eso tengo que escribir. Sacarme del corazón, de las venas y de la sangre un millón de pensamientos. Cosas sin sentido. Al menos para otros, porque para mi tienen todo el sentido del mundo.

febrero 22, 2009

Cada domingo es como una odisea para mi. Detesto saber que la calle está tranquila, que los negocios cierran temprano, que la gente no sale... que hasta las hojas de los árboles prefieren no moverse...